jueves, 11 de febrero de 2016

Títeres desde arriba

Títeres desde arriba


He descubierto que la base de nuestra vida moral está completamente podrida, que la base de nuestra sociedad está corrompida por la mentira” (El Dr. Stockman en la obra de Henrik Ibsen Un Enemigo del Pueblo, 1882).


La detención de los dos compañeros titiriteros, y el posterior escándalo suscitado, tienen una dimensión etológica, social, que por ahora se prefiere omitir para centrarse en su aspecto mediático. Sin embargo, muchas cosas se han destapado con ese simple espectáculo de guiñoles, cosas que solo las buenas democracias saben mantener solapadas, latentes, pero ocultas.

La acusación de terrorismo hecha contra los titiriteros, la histeria despertada por su obra, muchas de las reacciones que han provocado estos hechos, son síntomas de una grave enfermedad social, de los demonios y tabúes que las “sociedades modernas” guardan engrilletadas en sus sótanos. “Títeres desde abajo” ha removido un limo que estaba empozado en la mentalidad ciudadana y burguesa con las que todos, hasta los más desposeídos, somos equipados al nacer. Lástima que hayan pagado un precio tan alto por darnos una lección tan valiosa.

lunes, 8 de febrero de 2016

Ante el intento de desalojo de 80 familias

Ante el intento de desalojo de 80 familias en Sardina del Sur


La Federación Anarquista de Gran Canaria quiere dar a conocer este caso a la opinión pública que, a pesar de su gravedad, está siendo sumido en un silencio informativo, sobre todo en los medios de izquierda, que sólo puede deberse a la tergiversación mediática de la vieja política parlamentaria. Vamos a intentar arrojar luz sobre el asunto.


Antecedentes:

Unos 200 vecinos llevan viviendo desde hace más de un lustro en el edificio Brisas de Sardina, en el municipio de Santa Lucía de Tirajana (Gran Canaria). El constructor de la edificación (Construcciones Déniz Sánchez) cambió torpemente el proyecto antes de terminar la obra y por esta cuestión, meramente burocrática y de la que sólo es responsable el constructor, el edificio no cuenta con cédula de habitabilidad. El recinto, al que hemos acudido personalmente, reúne todas las condiciones higiénicas y estructurales para ser habitado, como recoge el mismo informe pericial arquitectónico de la constructora. Desde que entraron los vecinos han estado pagando su alquiler y todos cuentan con contratos y recibos que lo atestiguan.

Esta cuestión, exclusivamente administrativa, el Ayuntamiento de Santa Lucía, que lleva siendo gobernado por lo que ahora conocemos como Nueva Canarias desde hace más de 30 años (actualmente en tripartito con el PSOE y Canarias Decide [una coalición de Izquierda Unida, Los Verdes, Unidad del Pueblo y Alternativa Republicana]), ¿cómo ha querido solucionarla? Intentando echar, por todos los medios posibles, a esas 80 familias, con más de 100 menores, a la calle. Pasamos a explicarlo.

jueves, 4 de febrero de 2016

Nace la Oficina de Expropiación Popular

Diseño creado y donado por Bellvm (@BellvInfo)

Hasta ahora la FAGC, aun siendo una organización específicamente anarquista, se ha dedicado principalmente a llevar el peso de la lucha social que ha desarrollado, por sí sola. Esto ha hecho que la gente con inquietudes prácticas en temas como vivienda se acerque a la FAGC aunque no tenga simpatías libertarias. Creemos que es hora de que la federación recupere su carácter de organización "política" (digamoslo así) y que la labor social se derive a un organismo más amplio en el que se pueda participar sin necesidad de considerarse anarquista.

Esto lo intentamos hacer con la Asamblea de Inquilinos y Desahuciados, pero su naturaleza real es la de un órgano deliberativo, de toma decisiones. A su vez el Grupo de Respuesta Inmediata contra los desahucios podría parecer el grupo de trabajo que necesitabamos, pero su modus operandi discreto y reservado, dada su intervención en asuntos delicados, no lo convertía en un organismo abierto a la participación popular. 

En base a esta necesidad de crear un instrumento práctico, que lleve a cabo las desiciones asamblearias de forma abierta, plural y colectiva, nace la Oficina de Expropiación Popular. Un grupo de trabajo y de gestión común de recursos comunes. Estas serán sus atribuciones:

martes, 2 de febrero de 2016

Nuevo juicio contra Ruymán Rodríguez

El año pasado (30 de abril de 2015) el compañero Ruymán fue detenido sin justificación alguna como parte de la campaña policial para desestabilizar el proyecto de la Comunidad “La Esperanza” (el propio compañero lo contó aquí: Torturas a un militante de la FAGC). Después de un período de deliberación, el juez acabó considerando que lo denunciado por la Guardia Civil como delito de “atentado a la autoridad” debía ser juzgado como una simple falta de “desobediencia”.

La Guardia Civil, cuyo principal interés en este caso es meter en prisión al compañero y sacarlo de circulación, recurrió la decisión judicial y llevó el caso al Provincial. El Provincial ha aceptado el recurso y ahora al compañero vuelve a imputársele un delito de “atentado a la autoridad”, y a pedírsele penas de prisión más la multa e indemnización correspondientes. El próximo juicio es este 16 de febrero (2016). Otro dato a destacar es que, curiosamente, el juez que rebajó la imputación de delito a falta ha sido sustituido y ahora lo juzgará otro magistrado.

domingo, 31 de enero de 2016

Compartir experiencias de lucha

Este 27 de febrero algunxs compañerxs de la FAGC compartirán sus vivencias en la lucha por la vivienda, y también sus proyectos de futuro, con compañerxs de Barcelona.

Editamos: por razones técnicas (nuestro vuelo se retrasa) no podremos estar con las compas de Banc Expropiat. Pero seguiremos estando con las compas de Sants.

A las 12:00 (p.m.) con Banc Expropiat (twitter)



El cartel del Febrero Libertario de Sants:


Vídeo de Spanish Revolution sobre la FAGC/Esperanza


lunes, 25 de enero de 2016

De la necesidad de que el anarquismo toque el suelo

De la necesidad de que el anarquismo toque el suelo


Decía Malatesta (Congreso de Amsterdam, 1907), que la revolución anarquista “sobrepasa con mucho los intereses de sólo una clase” y que pretende la liberación de la humanidad entera. Coincido, pero no podemos negar que habrá unos que serán los interesados en conseguir esa liberación integral y otros los que se opondrán. Dable es también pensar que los más partidarios deberían ser, además de los concienciados, los que más tienen que ganar si las cosas cambian, y que los que más se oponen son los privilegiados, junto a todas esas innumerables víctimas del Síndrome de Estocolmo que desgraciadamente han fabricado con sus escuelas y televisores.

Si pretendemos subvertir las cosas no se hace difícil suponer dónde está nuestro lugar de trabajo. Sin embargo, y es triste decirlo, la mayoría de actividad que generamos ni siquiera gira en torno a ese objetivo.

martes, 19 de enero de 2016

El Liderazgo en los colectivos anarquistas





El Liderazgo en los colectivos anarquistas


Estimo a aquellos que están con la conspiración y no conspiran ellos mismos; pero no siento más que desprecio por aquellos que no quieren hacer nada pero se complacen en blasfemar y maldecir a aquellos que actúan” (Carlo Pisacane).



Carecer de una base bien pegada al terreno, a la realidad, nos ha hecho complicar la cuestión del liderazgo de una forma completamente innecesaria. Si al asunto le añadimos además una buena dosis de bajas pasiones, ya no hay quien extirpe el quiste.

Tenemos por un lado gente que quiere sofisticar tanto el tema que acaba cayendo en los galimatías marxistas, intoxicándolo todo con unos argumentos que la propia realidad, desde la crisis de la Primera Internacional a 1917, se ha encargado de desmontar, dejándonos bien claro a dónde nos lleva el concepto de “autoridad roja”. Por otro tenemos la voz de los desencantados y desesperados, gente que ante el cacao imperante une su voz a la de Ortega y Gasset a la búsqueda de “un hombre fuerte”, como si alguien pudiera hacer por nosotros lo que somos incapaces de hacer por nosotros mismos.

Estas incongruencias han sido cíclicamente rebatidas por un acerbo bien razonado y articulado que data desde antes de Godwin; este acerbo, sin embargo, no encuentra tristemente continuidad cuando confronta con gran parte de la militancia libertaria y los colectivos que lo componen.

viernes, 15 de enero de 2016

Entrevista a un miembro de la FAGC en Lliure Directe






La vida sigue

(Texto del Grupo Pensamiento Crítico como balance del 2015)


  
El año 2015 ha quedado atrás sin pena ni gloria. Las elecciones han pasado —da igual el resultado— y los nuevos padres de la patria tomarán decisiones que afectarán a nuestras vidas, generalmente para mal. Ojalá nos equivocáramos en esta predicción pero la historia habla por sí misma, solo resta dejar pasar el tiempo para obtener la confirmación. En realidad, no hay nada nuevo de lo que extrañarse. El balance más positivo que podemos hacer es el que viene derivado de nuestro aprendizaje, de nuestra práctica cotidiana. Los trescientos sesenta y cinco días pasados no han sido fáciles, ni lo serán los siguientes porque todavía no ha llegado el momento de relajarnos y bajar la guardia, al contrario; el tiempo presente nos exige más esfuerzo, y, sobre todo, inteligencia colectiva. Muchos proyectos auspiciados bajo el impulso libertario han salido adelante y de ello deberíamos sentirnos satisfechos. En los éxitos y en los errores hemos crecido un poco más, incluso hasta es posible que nos hayamos vuelto personas más sabias.

La experiencia de la Federación Anarquista de Gran Canaria (FAGC) en la Comunidad «La Esperanza» es un buen ejemplo de lo que hablamos. El gran trabajo que han realizado ha tenido sus frutos aunque esos frutos hayan supuesto un gran esfuerzo para sus inspiradores y más de una decepción; a fin de cuentas, vivimos donde vivimos, y el camino de construcción de una nueva sociedad está plagado de obstáculos, unos visibles y otros no. La Comunidad «La Esperanza» ha sido una de las ocupaciones mayores de Europa. La opción que en su momento tomó la FAGC con respecto al problema de la vivienda fue no limitarse a ir a la contra de las indignas políticas sociales del Estado o simplemente ejercer resistencia —como se suele hacer en la mayoría de las ocasiones, o al menos eso es lo que parece—, llegaron más lejos, y elaboraron un proyecto complejo pero bastante bien situado en su entorno social. Desde el principio han pretendido que sean las personas implicadas en la ocupación las que gestionen sus necesidades básicas. En ese contexto ha existido una labor pedagógica —no siempre lograda— de concienciación sobre los significados del Apoyo Mutuo y el poder de la asamblea como órgano de administración comunitaria. Un compañero participante definió la experiencia como pasar de la teoría a la propaganda por la acción, como objetivo a corto plazo; a largo plazo, hacer que las personas participantes interiorizaran un modelo de acción social y de vida, sin atajos, sin dirigismos, sin delegación de poder salvo en los aspectos técnicos. Evidentemente, el proyecto será lo que decidan sus participantes, luego el resultado final es incierto mas a pesar de ello muy valioso. La FAGC lo ha explicado bien en su comunicado de fecha 30 de noviembre de 2015. Han aprendido que el trabajo bien hecho no significa necesariamente una devolución justa y equilibrada por parte de los que se han beneficiado de él —sin generalizar—. Si nuestras mentes estuvieran abiertas al cambio y preparadas para la revolución no estaríamos, probablemente, escribiendo estas líneas, no serían necesarias. Por tanto, si bien la estrategia ha sido buena, quizá un cambio de táctica no les ha venido mal para paliar las frustraciones propias de las luchas, casi siempre difíciles, cuando no perdidas de antemano. Además, su experiencia, al ser comunicada, pasa a formar parte de nuestro saber colectivo. (Para ampliar la información sugerimos consultar la web de la FAGC. http://www.anarquistasgc.net/)